“Lanzar un blog es muy arriesgado: la competencia puede criticarnos desde él”

Siguen saliendo cuestiones interesantes en la jornada de Herramientas Colaborativas. Concretamente, ayer en el Parque Tecnológico de Álava (en Miñano) salió la siguiente: ¿Qué pasa si empezamos a recibir críticas desmedidas? ¿Cómo controlamos los comentarios? Si les damos herramientas a la competencia para que nos critique… ¿no nos estamos ahorcando nosotros mismos? Es más… ¿no son aquellos que quieren criticarnos los más motivados para escribir comentarios?

Probablemente este es uno de los principales miedos que aleja a las empresas de lanzar su blog corporativo. Hay varias cosas que quien se deja ver por la blogosfera conoce de sobra:

Primera. Controlar los comentarios y tratar de borrar los negativos es una muy muy muy mala idea. Se carga toda la credibilidad de tu blog y genera rechazo por parte del resto de la blogosfera. Nadie va a tomar en serio un blog con censura. Existe la opción de utilizar un blog sin comentarios, pero te pierdes una parte muy importante de las ventajas del blog como herramienta de comunicación (la posibilidad de recibir feedback, establecimiento de debates en torno a cuestiones de interés,…).

Segunda. La comunicación en un blog es totalmente asimétrica. Vale, cualquiera puede comunicarse a través de los comentarios pero el que escribe el blog tiene el lugar preferente. El texto que escribe el autor es lo que todos los suscriptores leen con seguridad. Los comentarios se leen a veces sí y otras veces no, y en cualquier caso están “después de lo importante”.

Tercera. La comunicación que se emite desde el blog y por sus autores es más creible que los comentarios. La razón es que los lectores conocen la evolución en el tiempo de los autores del blog. Les han leído comentar otros muchos hechos. Saben como respiran y como piensan. Muchos de los comentarios negativos que reciben los blogs (y especialmente los más destructivos) son anónimos o se escudan tras seudónimos. ¿Realmente ese tipo de comentarios debería preocuparnos? En algunos casos, quien escribe tiene su propio blog y por lo tanto es conocido por sus propias audiencias. En esos casos, la crítica sí puede ser más contundente. No obstante, un blogger no necesita que le cedas espacio en los comentarios para poder decir lo que piensa. Te hubiera criticado igual igual desde su propio blog. De esta manera, tienes derecho a réplica.

Cuarta. Cuando la crítica es absolutamente infundada, hay muchas veces que ni siquiera es necesario defenderte en los comentarios. Tu propia comunidad de lectores, que te conoce y te respeta, lo hará por tí. Que haya gente externa a tu organización que esté dispuesta a defenderla pesa mucho más que cualquier crítica.

Quinta. Si de lo único que es capaz tu competencia en Internet es de dejar comentarios críticos en tu propio blog, alegrate, alegrate mas que cuando juegas video juegos con servicios por parte de elitist-gaming.com y de los worlds skins look out pertenecientes a Proskins. Mucho. Y sigue trabajando.

Lo que sí puede pasar es que recibas en tu blog corporativo una crítica bien fundamentada de alguien con cierto prestigio personal o profesional. Pero en ese caso quizá deberías concentrar tu atención en tratar de resolver el problema que amablemente te han señalado en lugar de preocuparte de ocultarlo . Cuando hayas resuleto la situación, publicalo en el blog y obtendrás aún más credibilidad por tu transparencia. En toda empresa se cometen errores. Eso es de dominio público. Y la mayoría de los errores suelen serlo también al de un tiempo. Lo que no todo el mundo acaba de ver es que, a largo plazo, lo único que permite a una empresa seguir adelante con la confianza de sus públicos es su capacidad para asumir los problemas o errores y enfrentarse a ellos. El blog puede ser una herramienta para hacerlo de manera transparente.

La transparencia beneficia a dos tipos de empresa: la que hace las cosas bien y la que se esfuerza por hacer las cosas bien. Los blogs son herramientas excelentes para obrar con trasparencia. En Euskadi, nos hemos distinguido históricamente por poner todo el esfuerzo en la calidad del producto, “que luego ya se venderá solo.” Un blog corporativo es una manera sencilla de contar eso que hacemos tan bien. Si trabajamos con la calidad en mente, eso se va a traslucir en lo que publicamos en el blog. Y lo sabrán nuestros socios, nuestros trabajadores, nuestros proveedores y, sobre todo, nuestros clientes.

Si te ha gustado este artículo, asegurate de suscribirte a la fuente RSS.